Capítulo 4: Bibi, la Jirafa que Llegó en un Abrazo (El Regalo)
Mientras Nini y Pipo esperaban pacientemente en el nido, Lana imaginaba cómo haría danzar a sus amiguitas. Cada día que pasaba traía consigo la magia de un futuro cercano. Y fue en uno de esos días llenos de ilusión que llegó ella: Bibi. No vino caminando, sino en manos de alguien que, con una sonrisa, la entregó como un regalo envuelto en los mejores deseos.
Bibi es una jirafa de cuello largo, no solo por curiosa, sino porque puede asomarse al futuro con una mirada llena de esperanza. Ella no ve lo que ya pasó, sino todo lo maravilloso que está por venir: las primeras risas que llenarán la casa, los juegos suaves en la alfombra y esos pequeños momentos de asombro que solo un bebé puede regalar.
Bibi tiene un don muy especial y un secreto que susurra con el viento: ella es la encargada de tejer los hilos invisibles de la curiosidad y la alegría antes de que el bebé llegue. Cada noche, desde su lugar especial en la habitación, Bibi mira hacia el cielo y busca las estrellas más brillantes para contarles todos los sueños que el bebé va a tener, y todas las cosas maravillosas que va a descubrir. Luego, esas estrellas se convierten en pequeñas burbujas de luz que Bibi guarda alrededor de la cuna, listas para despertar la imaginación del bebé cuando finalmente llegue.
Con su cuello largo y su mirada dulce, Bibi no solo es un regalo. Es la promesa de un mundo lleno de descubrimientos, la compañera ideal que anticipa la aventura de crecer y que, desde el primer día, ya es parte de la familia que espera con tanto amor. Es el abrazo silencioso que dice: "Aquí te esperamos, pequeño, con mil maravillas por mostrarte".
🦒 Consejos Moma para la Futura Mamá: Mirando el horizonte con calma
Bibi nos enseña que, aunque tengamos la mirada puesta en todo lo que vendrá, es fundamental mantener los pies firmes y tranquilos en el presente. Aquí te dejamos unos consejos para estos días de preparativos:
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El arte de "anidar" sin agotarse: Es natural que quieras tener todo perfecto (el "instinto de nido"). Bibi te aconseja que hagas una lista de prioridades. No necesitas hacer todo hoy; dedica un momento del día a descansar con los pies en alto, imaginando las historias que vendrán.
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Escuchá a tu cuerpo: A veces, el cuello largo de Bibi nos hace mirar tanto el "mañana" que olvidamos cómo nos sentimos "hoy". Si te sientes cansada, haz una pausa. Descansar también es parte de la preparación. Un cuerpo descansado es el mejor nido para tu bebé.
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Delegá con amor: Así como Bibi se apoya en su manada, permite que tu familia y amigos te ayuden con los últimos detalles de la habitación o las compras. Dejate mimar; recibir ayuda es otra forma de empezar a recibir amor para tu bebé.
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Conectá con la expectativa positiva: Tómate un ratito cada tarde para sentarte cerca de Bibi, acariciar tu panza y simplemente estar. Ese silencio y esa calma son el primer regalo de paz que le haces a tu hijo/a.
¿Querés que Bibi cuide el nido de tu bebé? Encontrala en nuestra tienda, ella te está esperando.
